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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Te Amo pero te comparto - Swinger Parte III


El presente artículo es el tercero sobre el Swinger, si te perdiste alguno te invito a revisar la parte I  aquí y la parte II aquí.

Beneficios que han percibido las parejas

La parejas Swinger se permiten vivir de mutuo acuerdo experiencias sexuales con otras personas, lo consideran fundamental para la sostenibilidad de sus relaciones porque según las propias parejas la práctica swinger amplía el espectro del placer.

Las parejas que desarrollan actividades Swinger refieren que sus relaciones de pareja han mejorado, les ha permitido expresarse y conocerse con su pareja más desinhibidamente, obtener experiencias nuevas, reforzando los lazos afectivos y eróticos de la pareja, garantizando el goce recíproco tanto en lo que acontece en el propio cuerpo como en el de la pareja, evidencian un reenamoramiento por el hecho que la pareja resulta ser objeto de deseo de otros y hay una revivificación de la relación de pareja, que muchas veces se ha roto con la rutina  y en ocasiones con la posible finalización de la relación.

El intercambio de pareja es un método que permite el goce posterior en la intimidad, en donde el verbalizar e imaginar el encuentro resulta ser emocionante y gratificante para el hombre y la mujer, jugando de esta manera con la imaginación.

A través de la práctica Swinger, se evidencia un cambio en el rol de la mujer en relación a su creencia del amor romántico, pues ya no son las mujeres que tan sólo aceptan, sino que son capaces de negociar  la equidad de la infidelidad, la posibilidad del intercambio suyo con otros objetos de placer y de ser "siempre" la mujer deseada pasa a ser una mujer deseante lo que fortalece su confianza .

Las mujeres admiten que a través de la actividad swinger tienen una mayor autonomía sexual y la ponen al servicio del mantenimiento de la pareja, ya que la mujer amplía su disfrute sexual siempre y cuando éste satisfaga a sus compañeros.   En tanto, los varones valoran la disposición de sus parejas a satisfacerlos.

La re-significación del concepto de fidelidad.

Las parejas generan en primera instancia un distanciamiento del concepto de fidelidad dado que establece que si la exclusividad sexual es transgredida, se pone en duda el compromiso emocional y afectivo de la pareja, por lo tanto las parejas Swinger resignifican el concepto de fidelidad circunscribiendo la fidelidad al campo de lo afectivo.

Para las parejas Swinger el sostenimiento de relaciones sexuales con una persona diferente a la pareja, no significa que se pierde la lealtad y el amor, además no creen en la propiedad privada de la pareja, es decir, no se sienten dueños del cuerpo del otro y por eso se pueden permitir buscar otras fuentes de placer.

Las parejas Swinger tienen la creencia de poder separar la parte sexual de la parte afectiva en los momentos en que se da el intercambio sexual con otras parejas, apoyándose en las creencias del amor y respeto por la pareja, por lo tanto se evidencian capaces de reconocer cuándo empiezan los “enredos amorosos” y la importancia de detenerlos o evitar que sucedan pues lo que se busca con el Swinger es el beneficio de la pareja y la búsqueda del placer del cónyuge bajo los valores de respeto, complicidad y de afianzamiento de la relación.

“Ser fiel es llegar a acuerdos y cumplirlos, es poder confiar en el otro y saber que no lo va a defraudar a uno.    Es como en la amistad aunque nosotros no le decimos a los amigos que son infieles, si les decimos traidores y la infidelidad para mí es sinónimo de traición”.

El ser infiel  tiene relación con la transgresión de los compromisos que se han asumido de mutuo acuerdo, si bien no hay una exclusividad sexual existe una exclusividad basada en los sentimientos y emociones.

Para concluir el tema de las parejas Swinger, estas están enmarcadas a raíz del desconocimiento como personas que tienen algún trastorno mental, un trastorno afectivo y/o trastorno sexual, y que además son personas incapaces de asumir compromisos ya que sus prácticas resultan ser para muchas personas una amenaza para la familia y sociedad ya que encubren la promiscuidad  y la infidelidad.

Sin embargo, mantener una serie de reglas como establecer conductas exclusivas para la pareja y otras que  se pueden compartir con otras personas,  con el propósito de no comprometer la unión de pareja y así proteger el lazo amoroso y la estabilidad emocional de la pareja, da indicios que las parejas Swinger si pueden asumir compromisos y a la vez tienen la capacidad de adaptar los compromisos de acuerdo a las necesidades actuales de la pareja.
La práctica Swinger surge de la necesidad de las parejas como una estrategia  para garantizar la perdurabilidad de la pareja, lo que ratifica nuevamente que si existe un compromiso de la pareja, solamente que su estrategia para enfrentar las dificultades y para mantener la relación de pareja es diferente a las que estamos acostumbrados.

¿Ustedes qué opinan?
¿Se atreverían?

sábado, 21 de noviembre de 2015

Te Amo pero te comparto - Swinger Parte II


El presente artículo es el segundo sobre el Swinger, si aún no has leído la parte I te invito a hacer click aquí.

¿Cómo ingresan las parejas a la actividad Swinger?

Sin duda hay gran una variedad de formas para llegar a participar en actividades de intercambio de pareja, ya sea por las normativas legales de cada país respecto al tema, las diversas culturas ya que en algunos países puede resultar ser más aceptado que en otros, va también a depender de las políticas implementadas por las mismas comunidades Swinger y las preferencias personales de las parejas.

Los métodos de ingreso más comunes y que otorgan un grado de seguridad a las parejas, son:  

a) Por referencia personal, siendo el preferido por las personas debido a que la nueva pareja ya es conocida y resulta ser más fácil evaluar si la pareja es compatible con las normas del grupo, además el estar con una pareja conocida ofrece a la nueva pareja la sensación de acompañamiento y seguridad lo que permitiría una mayor motivación al riesgo.

b) Acudiendo a un club Swingers, en donde no es probable encontrarse con alguien conocido lo que da a la pareja la sensación de reserva y tranquilidad. 

c) Otra forma, es contactar parejas a través de grupos privados en internet, en donde puedan conversar por videoconferencia (entre las parejas nunca solos) y así poder concretar una cita, pero no de carácter sexual, ya que la finalidad del encuentro es intercambiar experiencias y comentar detalles de sus vida y de sus estilos de vida, con el fin de establecer si existe alguna coincidencia en lo que se espera, así como observar si hay surgimiento del deseo de intercambio sexual.

Principios básicos del Swinger.

Considerando que la actividad Swinger ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo con la finalidad de que refleje el objetivo de las parejas, dado que anteriormente las parejas no tenían la opción de escoger sus parejas, dado que era determinado por el azar y de este modo no existe la negociación entre las parejas para determinar si era o no de su agrado la persona con la cual se tendría contacto sexual.


En la actualidad, no es admisible para las parejas Swinger la imposición de la pareja con la que se va a hacer el intercambio y se han establecido tanto los principios de la comunidad Swinger y reglas específicas.

Los principios del Swinger se basan en respetar no sólo lo que el otro quiere, sino aceptar y entender el límite que el otro impone; la gente que está cansada de su pareja y encuentra que la actividad Swinger puede ser una manera para tener relaciones sexuales con otros, no son permitidas, ya que eso no es ser Swinger.

Las parejas hacen un pacto, que incluyen ciertas reglas que regulan el acceso al intercambio bajo la condición del consentimiento, por eso cada persona en la práctica debe pasar primero por la aprobación de la pareja, ya que ambos deben estar de acuerdo y realizar el acto sexual al mismo tiempo y en el mismo lugar.

El Swinger no es un acto sexual que crea un compromiso afectivo que se proyecte en el tiempo ya que si es así se compromete la unión de la pareja por tratarse de una experiencia individual que traicionaría el pacto Swinger, por eso se regulan los riesgos de los excesos del goce a partir del pacto fundamentado en una prohibición en el intercambio que delimitará el acceso o la prohibición.

Reglas de la pareja

No hay intercambio de pareja sin el consentimiento ni la presencia del otro.

Se debe respetar la decisión del otro en lo que respecta a querer o no relacionarse con una determinada persona, por ejemplo, no aceptar parejas del mismo sexo o con alguna característica física que no sea de su agrado, sin embargo cada uno puede limitar el acceso del otro a un tercero basándose en el conocimiento de la pareja y sus deseos, por ejemplo, si a ella le atraen los artistas no se le permitirá o que él esté con una mujer regia que le resulta atractiva no hay posibilidad de intercambio, esta regulación del intercambio sexual es para cumplir con los pactos basados en el lazo amoroso.


Se regula lo que se puede decir y hacer para que de esta manera no se generen malos entendidos o momentos desagradables en los encuentros, considerando que en ciertos clubes swinger, se puede dar bastante actividad sexual entre los participantes, que no sólo intercambiaban parejas, sino que además participaban de tríos y orgías.

Hay comportamientos y actitudes exclusivas de la pareja que no entran en el intercambio; tales como palabras cariñosas, miradas de ternura, charlas privadas con el fin de evitar poner en riesgo la estabilidad emocional.

No ofrecer nombres o direcciones a las otras parejas, de ser así ambas parejas deben consultarlo, discutirlo y aprobarlo.



Reglas con las parejas

Mantener la higiene personal entre contactos sexuales, los cuidados al realizar prácticas sexuales, el mutuo acuerdo, el cumplimiento de las citas, la reserva del estilo de vida y sus practicantes.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

Te Amo pero te comparto - Swinger Parte I


El presente artículo es el primero de 3 sobre el Intercambio de Parejas (Swinger).

Si bien la sexualidad en la actualidad sigue siendo un tema tabú hablar del intercambio de parejas (Swingers) lo es aún más, no sólo por el hecho de ser mal visto por la sociedad, como un acto de perversión que atenta a los principios familiares y éticos, sino que además se ve afectada por el simple hecho que la palabra “Swinging” como se conoce dicha práctica sexual y “Swingers” a sus participantes, se define como: “aquellas personas o parejas que participan en actividades sexuales promiscuas con otros individuos o parejas”.

Todos los prejuicios que surgen de esta práctica sexual conlleva que existan sitios clandestinos, tanto en los medios informáticos como en los lugares de encuentro social, en donde poder establecer contacto con las parejas y así conocerlas para un posible intercambio y es la realidad de casi todos los países en donde se práctica el Swinger,.



Sin embargo, a pesar de los prejuicios respecto al intercambio de pareja el interés en participar en dichos encuentros no es menor y menos en Chile, ya que en el estudio de conductas y preferencias sexuales de los chilenos el 17,8% de mujeres y el 20,8% de hombres, de una muestra de 273 personas refieren haber participado o desean participar de un swinger.   


¿Qué y Quiénes son Swinger?

El Swinger consiste básicamente en el intercambio sexual consentido de parejas, es una experiencia de goce sexual diferente, que busca que ambos miembros de la pareja se satisfaga sexualmente con otra persona que no es su pareja, mediante el intercambio de parejas, no exclusivamente con el fin de intercambiar el cuerpo con fines sexuales, sino que además del intercambio de experiencias.

Para las parejas Swinger es una práctica lúdica, recreativa y socializadora, sustentada en el compromiso en lo afectivo y no en la exclusividad sexual o monogamia.

El Swinger es una forma equitativa de dar y recibir placer además de satisfacción de manera consensuada, mediante un pacto que realiza la pareja y que conlleva una serie de normas que regulan el pacto, que para la pareja resultan ser principios protectores del lazo amoroso.

Considerando el hecho que en el Swinger no hay una exclusividad sexual, ya que un principio fundamental es entregar algo que es propio, en este caso la pareja estable, y por lo tanto no cualquier persona ni pareja puede participar, ya que el fin de dicha práctica no es la promiscuidad por fuera del matrimonio. 

Cada una de las parejas participantes e inclusive los miembros de la pareja, asume un rol que puede ser pasivo-pasivo, pasivo-activo o activo-activo, es decir el esposo puede ser un espectador al ver como otro hombre tiene relaciones sexuales con su mujer o bien que la mujer pueda observar a su esposo teniendo relaciones sexuales con otras mujeres, etc. 

¿Qué lleva a la pareja a participar de las actividades Swinger?

Las razones principales para que la pareja tome la decisión de participar en las actividades Swinger es la evitación de la infidelidad y la necesidad de vivificar la relación de pareja, que de cierto modo encaja con una de historias sobre el origen del Swinger, que señala que tuvo su origen en los Estados Unidos en los años sesenta, cuando algunos miembros del ejército norteamericano, al pasar largos períodos de tiempo fuera del hogar, consentían que sus compañeros y mejores amigos hicieran visitas de carácter sexual a sus esposas en su ausencia con el fin que sus esposas no se vieran en la necesidad de ser “infiel”, al considerar que la relación sexual resultante era consentida por el cónyuge.